Por: Oswaldo Valdovinos —
July 2, 2008
Un montaje en honor al maestro Ludwig Margules.
El poder absoluto es la madre de la corrupción, la insidia, la degradación, pero sobre todo de la estupidez y la estulticia humana, muy evidente y tan en boga actualmente en la clase política. Y si bien, dicen los que se supone que saben, las instituciones van más allá de los hombres, son éstos quienes al fin y al cabo les dan sentido; de ahí que sea absurdo afirmar que estén libres de tales males o logren sobrevivir incólumes ante dichas aberraciones.
Y si bien éste es el trasfondo de la puesta en escena de Ricardo III (Un sueño) —adaptación de Erando González a la obra Ricardo III de William Shakespeare— del cual sobran ejemplos en los tiempos actuales, sobre todo en un país con una “democracia naciente” como es el nuestro, hay otro aspecto que sobresale por su concepción íntima: el acto creativo del actor.
Protagonista de su propia versión, Erando González plantea en este “sueño” las tribulaciones de “un actor que piensa, imagina, ensaya y construye a un Ricardo que, a la vez, piensa, imagina, ensaya, construye su propia tragedia”.
A partir de estas dos premisas y de la idea, literalmente, del teatro dentro del teatro (lo cual logra perfectamente al estar el público en el escenario, donde prácticamente no hay nada que lo separe del actor) Erando González da un sentido renovado y bien estructurado de lo que se puede hacer con un texto shakesperiano.
Si bien Shakespeare construyó este drama histórico a partir de la vida y tragedia del Rey Ricardo III, personaje que vivió en el siglo XV y protagonizó la Guerra de las Rosas, enfrentamiento entre nobles ingleses que siguió a la derrota británica frente a los franceses en la Guerra de los Cien Años (combate entre las casas de York —familia a la que pertenece Ricardo III— y la de Lancaster, que duró treinta años y resultó favorable para esta última, surgiendo la dinastía de los Tudor), en voz de González se ve a un mismo tiempo al actor en el proceso de creación, pero también a los personajes encarnados tanto por el mismo actor como por diversos elementos a los que González da vida a la manera de un titiritero. 
Por: Claudia Magun —
June 27, 2008
“Un encuentro de reflexión, donde las propuestas superan la literatura dramática al fusionar el teatro, la danza y la música”, Saúl Meléndez.
En el Teatro El Galeón del Centro Cultural del Bosque, del 27 de junio al 24 de agosto, se llevará a cabo el ciclo Colección de Teatro Alternativo, un novel proyecto de la Coordinación Nacional de Teatro del INBA que integra cinco propuestas que reúnen a directores, coreógrafos, actores y bailarines mexicanos que abordan diversas temáticas enfocadas a las preocupaciones más urgentes del ser humano en las sociedades contemporáneas.
La primera propuesta que se llevará a escena será Había una vez…, un ejercicio de danza clownesca creado por la compañía Proyecto Finisterra en una interpretación de Isabel Romero y Jesús Díaz.
El objetivo de esta obra es experimentar con la mezcla del movimiento, el gesto y la música, apoyados en la técnica del clown, con una fuerte dosis de humor y poesía, en un espacio escénico interdisciplinario.
“Jugamos con tres atmósferas: la mística, la dramática y la romántica. Usamos las danzas hindúes, el flamenco y el ballet como técnicas inspiradoras”, Isabel Romero.
Había una vez…, se presentará hoy viernes 27 y el domingo 29 de junio con las actuaciones de Isabel Romero, Jesús Díaz, Noehmí Espinosa, Alex Daniels Basasa y Jhonatan Lozano.
El segundo proyecto que lleva como título 044 55… Disección de corazones se trata de un texto de Antonio Salinas, quién también esta a cargo de la coreografía y la dirección de escena, que ahonda en la esencia de lo masculino y lo femenino. 
Por: Oswaldo Valdovinos —
June 23, 2008
Una atrocidad puede ser vista desde diversas ópticas: la del victimario, la de la opinión pública, la de las autoridades y, por supuesto, la de la víctima, cada una a partir de su propia realidad y sus limitantes, pero con una característica en común: el hecho de marcar la vida futura.
Pero el mayor problema radica cuando una de las partes involucradas directamente, en este caso la víctima, no sabe qué está pasando y mucho menos por qué algo que se supone debe ser inofensivo, como una caricia, de pronto se convierte en algo lacerante, algo cuyo efecto de incomodidad y vulnerabilidad va más allá del cuerpo, más allá de lo inmediato, para arraigarse en una parte del ser que difícilmente es visible mas no por ello menos doloroso.
¿Cómo explicar tal situación cuando apenas se empieza a adquirir una noción del mundo, de las personas que están alrededor, de los objetos y los animales que se ven en los libros o en la televisión, de los sucesos que van más allá de cualquier comprensión por ser completamente desconocidos? ¿Cómo explicar un hecho de abuso infantil cuando ni siquiera se tiene idea de qué demonios es eso? ¿Cómo explicarlo cuando sólo se tienen cuatros años de vida? 
Por: Roberto Sosa —
June 20, 2008
Gerardo Trejoluna regresa al Centro Cultural Helénico
¿Qué significa Tom Pain?, Nada, es sólo un nombre de alguna persona que bien pudo haberse llamado Juan Pérez o Pedro López, un nombre común, sólo eso. Tom Pain es un personaje que busca respuestas pero ignora las preguntas; se enoja y no sabe de qué o por qué; quiere cambiar, pero no acepta el cambio. Es un diálogo consigo mismo, su Yo interior confrontándose a sí mismo, una gran contradicción que se expresa desde un bloque de hielo.
Un bloque de agua congelada en medio del escenario, Tom conversa arriba de la piedra de hielo, con los pies desnudos, se sienta, se mueve encima de él, no sufre por ello, no le atormenta el frío, su concentración es en el pensamiento, la reflexión compartida con el público; tiene múltiples dudas, las respuestas las busca con los asistentes, mismas que se quedan en cada uno de ellos, un ejercicio unipersonal desde la escena hacia el espectador.
Despedaza el hielo y salpica a toda la primera fila, dialoga y cuestiona, incomoda y asimismo provoca la risa. Una espectadora es invitada al frente para tocar sus manos con las suyas, con los ojos cerrados, la sube para compartir el bloque, para compartir el frío. Se come un “raspado” para no desperdiciar tanto hielo. 
Por: Enrique R. Mirabal —
June 12, 2008
Con la P en la frente se presenta en el Centro Cultural Helénico
De unos años a la fecha, los espectáculos membretados como de cabaret han proliferado en esta ciudad en sentido proporcional a la escasez de foros a la disposición de artistas que realmente tienen algo qué decir al público y se ven acotados por obstáculos ajenos al fenómeno teatral. Entre la variopinta oferta cabareteril, muchas veces, se cuela un difuso conato de lo que pudo haber sido y se quedó en el intento. Sucede que para hacer cabaret se necesita, al igual que para bailar La Bamba… una poca de gracia y otra cosita.
Gracia, mucha gracia y, entre otras cositas, un talento singular al servicio de buenas causas más un riguroso entrenamiento profesional son las virtudes que le sobran a Tiaré Scanda para enfrentarse al reto de hacer un espectáculo unipersonal en clave de cabaret, Con la P en la frente, partiendo de un texto de su autoría y canciones originales para el show. Sabiamente, la actriz buscó la mano firme de una colega, Margarita Isabel, actriz/directora que, por experiencia, sabe muy bien lo que es meterse al público en la bolsa. 
Por: Roberto Sosa —
June 12, 2008
El espacio escénico se llena de vigor y de energía, el lenguaje corporal ocupa cada rincón, el “teatro físico” se manifiesta como una expresión sui generis, cuyo propósito es mover las sensaciones en el espectador; el espectáculo no es realista. En la escena existe la música y el movimiento, cuerpos desplazándose con cadencia y en discordancia, con estética y asimismo, burdamente en una amalgama de emociones que se trasmiten entre actores y público presente.
¿Quién se ríe de mis angustias?, es el título de este montaje que se presenta en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque. Escrita y dirigida por el artista plástico de origen polaco Zbigniew Szumski, responsable también de la iluminación y el diseño sonoro. Actúan: María Luna, Olga Gutiérrez, Víctor Camas, Laura Furlan, Pedro Arredondo, Raúl Mendoza y Bárbara Lázara; música en vivo de Raúl Vizzi y la narración de Gabriel Figueroa Pacheco. 
Por: Enrique R. Mirabal —
June 1, 2008
Revisitando el pasado nazi a corta distancia
Cuando el iluminado dirigente de Irán ¿importa el nombre? lanzara con sarcasmo y a los cuatro puntos cardinales que el Holocausto no existió y que en Irán no había homosexuales, se reescribía automáticamente un pasaje de la historia de la infamia con dedicatoria expresa a toda la Humanidad.
¿Cómo luchar contra la estulticia entronizada y con carta blanca de mandato divino para lanzar armamento atómico contra millones de personas? Con una premisa definitoria que leemos en el programa de mano: la indiferencia del mundo civilizado ante la matanza de armenios por los turcos en 1916 propició un crimen mayor, Enrique Singer aporta su talento dramático para recordarnos que el hombre tropieza una y mil veces con la misma piedra.
Coincidiendo con el estreno de Memoria, montaje teatral de Singer sobre textos varios -Brecht, Primo Levi, Peter Weiss y testimonios de sobrevivientes de los campos de concentración nazis-, se proyectó en la Cineteca Nacional un inquietante y, a ratos, insoportable, documental del austriaco Schwaiger, El paraíso de Hafner (2007) , un retrato en primerísimo plano con confesiones voluntarias de un oficial de las tropas alemanas que prestó sus servicios en campos de exterminio. 
Por: María Teresa Adalid —
May 27, 2008
Nuestra actualidad tiene como rasgo común rodearse de personas y exponer la intimidad al extraño en el ciberespacio, sin embargo, una vida que presume tanta comunicación, en el fondo se mantiene solitaria, consecuencia de la despersonalización en las grandes urbes.
Siberia, es la nueva propuesta de David Olguín, autor y director (X Premio Internacional de Teatro de Autor Domingo Pérez Minik, España), que nos recuerda algunos fantasmas; como el autonombrado superhombre: Raskólnikov, protagonista de Crimen y Castigo de Dostoievski, que acude precisamente al lejano país para purgar una sentencia por asesinato, sumergiéndonos en una narrativa psicológica.
Tal escenario de la vida fría, de automática cotidianeidad, donde se percibe la esencia de la soledad es el punto de partida para explorar la historia de Rodrigo, el asesino; Mariana, la prostituta; Juan Carlos, el ebrio melancólico, y Laura, el demonio interior. Siberia, un mundo roto, en una atmósfera aparentemente ajena a nosotros, pero universalmente reconocida, un lugar lleno de rarezas y en el que todos cohabitamos.
Seres extravagantes, protagonistas que repentinamente asesinan e incitan a la violencia y muerte, sin mostrar algún rasgo de arrepentimiento. La sangre predomina en los titulares –que han impuesto casi una moda– apelando al voyerismo de un accidentado, una violada o un muerto, noticias que pasan sin inmutar a nadie.
El hombre se desposeyó de significados para sí mismo, su existencia se somete a tratar de sobrevivir, sólo eso, sin entender en qué consiste o qué función tiene la vida propiamente. Personajes sumergidos en los propios miedos, faltos de creencias, respeto por sí mismos y con severas obsesiones. La independencia se cree poseer con el hecho de caminar por las calles, pero la realidad es que se está sujeto a la voluntad desquiciante del otro, se está vulnerable. 
Por: Colaborador Invitado —
May 18, 2008
“Homenaje nacional que dará cuenta de su capacidad para abarcar diversos ámbitos en la creación literaria”.
“Emilio Carballido realizó un trabajo medular para entender el teatro mexicano de la segunda mitad del siglo XX. Él es un renovador del discurso dramatúrgico”, Ignacio Escárcega, coordinador Nacional de teatro del INBA.
El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a través de El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), ha organizado en colaboración con el Gobierno de la Ciudad de México, el Gobierno de Veracruz, el Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Veracruzana, la Universidad Autónoma de Nuevo León, la Sociedad General de Escritores de México, el Centro Cultural Nuevo Laredo, el Instituto Tamaulipeco de Cultura y la Cineteca Nacional, un gran homenaje nacional que comprende una treintena de actividades, todas ellas de gran nivel, para celebrar a “uno de nuestros prohombres y de nuestros más queridos dramaturgos”: Emilio Carballido, (Córdoba, Veracruz, 1925-2008), dramaturgo mexicano considerado uno de los más destacados representantes del teatro moderno en México.
Este evento que dará inicio el 22 de mayo, en el Palacio de Bellas Artes y contempla diversos ámbitos de la difusión y producción del teatro, contará, según palabras de María Teresa Franco, directora general del INBA, “con la presencia de académicos, artistas y otros representantes principales de este arte, que participarán de una serie de lecturas, vídeos y una intervención musical pensada en términos de evocar su personalidad. Esta ceremonia en honor al maestro, a la vez de profunda, tendrá ese toque de humor, esa presencia de cierto sarcasmo, en ocasiones de franca irreverencia, que merece su recuerdo”. 
Por: Haitem Abdala —
May 14, 2008
“De pronto, nos dimos cuenta de que el mundo entero está en movimiento, y que en esta dinámica, las mujeres nos íbamos quedando solas, acompañadas por la ausencia de los hombres (fuesen amantes, hijos, padres o hermanos). Los fenómenos sociales nos han alejado cada día más del otro y de nosotros mismos. Vemos, pues, cómo a nuestros compañeros de vida les salen alas y emprenden vuelo. Nos preguntamos, entonces, ¿quién es el espantapájaros?”
Con título alusivo al ambiente de cosechas y aves de rapiña se estrenó en el Teatro Salvador Novo del CENART, El espantapájaros, la cual evoca la versión escrita por Esther Seligson en su libro Toda la luz, y representada bajo la dirección de Nora Maneck, con las actuaciones de Marcela Ayala, Paola Arias, Ireli Vázquez y Quy Lan Lachino, integrantes de la Compañía independiente Festinatio. 
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