Un pedazo de la lejana Argentina llega a México para compartir con el público una de sus mayores aportaciones a la cultura universal, la pasión y sensualidad del tango.
Con La Esquina Carlos Gardel, espectáculo que se inció en el afamado restaurante homónimo, ubicado en lo que fuera el legendario restaurante Chanta Cuatro,
centro de reunión del también llamado “Morocho del Abasto” donde éste pasó sus mejores momentos como un joven bohemio y abierto a todas las posibilidades artísticas y culturales, se da una muestra del ritmo que nació de la melancolía y marginalidad porteña a finales del siglo XIX y principios del XX.
Catalogado como un sitio turístico obligado para quienes visitan Buenos Aires, La Esquina… transitó de un lugar de gastronomía exquisita a un espacio donde se presentaba otro aspecto de la cultura bonaerense, el tango, expresión artística que hoy ha llegado a diferentes partes del mundo a través de una puesta escénica que conjuga baile, música, poesía, teatro, vestuario y una gran sensibilidad.
Convertido en un ícono de la cultura popular argentina, la figura de Carlos Gardel es el centro de este show que atrapa al público a través de historias de amores y desencuentros, narradas a través de la pasión de la música y con el lenguaje dramático del baile, enmarcadas en la oscuridad de la noche y recreadas con el vestuario y escenografía de la época.
Así, entre distintos cuadros coreográficos ambientados con temas que la voz de Gardel ubicó en la atemporalidad, La Esquina… es un show que trae un pedazo del propio Buenos Aires al Teatro Metropólitan (los días 16 y 17 de este mes) y que ha llevado esta expresión a otras partes del mundo demostrando que el tango, es un embajador cultural que une a los pueblos, sin importar la nacionalidad.
A más de 70 años de su muerte, Carlos Gardel, el hombre del frac que se inmortalizó con aquellos versos cantados a “Mi Buenos Aires querido” y que le dio un significado especial a la frase “Veinte años no es nada”, se mantiene como el máximo exponente de una expresión, que algunos dicen nació a las orillas del Río de La Plata, aceptada con gusto en otros países.
A pesar de que su lugar de nacimiento aún no queda del todo confirmado, entre París o Uruguay, hoy Carlos Gardel pertenece al mundo, la melancolía de su canto y la elegancia de su porte forman parte de la iconografía del tango, de la música y la cultura argentina.
Con un gran despliegue de producción, un profesional equipo de bailarines y una selección de algunos temas de la música inmortal tanguera, La Esquina Carlos Gardel es un homenaje al sentimiento arrabalero y ritmo de un pueblo que ha conquistado al mundo, nuestro país incluido.
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