Mamá la Oca, espectáculo coreográfico bajo la dirección de Duane Cochran.
La familiaridad con ciertos cuentos clásicos puede ser un obstáculo al momento de hacer una puesta en escena o de una coreografía, debido a que lo interesante no radica en la historia (al fin y al cabo se sabe de antemano qué va a pasar) sino en la propuesta misma.
De ahí que el concepto y el lenguaje (o sea, la forma en cómo se cuenta la trama) sean los principales elementos que la hagan o no atractiva para el público.
Y en el caso de un espectáculo dirigido al público infantil el reto es doblemente riesgoso, pues no sólo se tiene que lidiar con el lenguaje audiovisual de hoy en día (la tecnología es impresionante, sobre todo en el campo de la imagen visual), sino con los precedentes dados por las versiones cinematográficas de buena parte de estos relatos.
Así pues, bajo estas condiciones, se ha de echar mano a diversos recursos escénicos donde tanto lo técnico (referente a lo tecnológico) como lo artístico (el aspecto interpretativo) sean los soportes para lograr un concepto escénico interesante. Tal es el caso de Mamá la Oca, espectáculo coreográfico infantil, de la compañía Aksenti, Danza Contemporánea.
Basada en los cuentos infantiles de La Bella Durmiente del Bosque, La Bella y La Bestia, Pulgarcito y La Feúcha, Emperatriz de las Pagodas, Mamá la Oca se presenta por vez primera con un lenguaje dancístico contemporáneo en América Latina.
Y es que a casi cien años de haber sido compuesta por Maurice Ravel, Aksenti, Danza Contemporánea, dirigida por Duane Cochran, retoma la partitura del ballet completo que se transcribe nuevamente para piano a cuatro manos.
Con este suceso se cierra un círculo en la historia de Mamá la Oca, a través del cual resuena el espíritu de la versión corta junto a la personalidad que Maurice Ravel le dio finalmente: una obra para ser bailada.
Cabe mencionar que cuenta con música del propio Ravel, trascripción para piano a cuatro manos de Dimitri Dudin, la realización del guión teatral e interpretación de Carmen Mastache, además de los pianistas invitados Alberto Cruzprieto y Arturo Uruchurtu, y las interpretaciones de María de Jesús Bautista, Amada Domínguez, Alejandra Martínez, Rosario Verea, Itzel Zavaleta, Rodolfo Aguilera, Javier Amado, Arturo Bello, Fernando Miranda y Roberto Robles.
El montaje tiene una duración de 50 minutos y, señala Duane Cochran, es plenamente contemporáneo al involucrar un concepto rural mexicano en contrapunto a la música que se crea a principios del siglo XX.
En el espectáculo interactúan la danza, animación, teatro de sombras, música en vivo y narración oral, de manera que el público contará con múltiples estímulos escénicos.
Mamá la Oca se presenta los sábados a las 12:00 horas en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario hasta el 17 de mayo.
Sea ésta una buena oportunidad para ver clásicos infantiles desde una perspectiva donde la integración de diversos lenguajes es el principal atractivo, amén del colorido y la espontaneidad que sólo los espectáculos en vivo poseen.
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