Emitido por el CID (Consejo Internacional de la Danza) ITI UNESCO
Uno baila en cumpleaños, en las bodas, o las calles, en la sala de la casa, en el escenario, o entre bambalinas. Para comunicar alegría, dolor, como ritual y como experiencia límite.
La danza es una lenguaje universal: emisor de la paz del mundo; de la igualdad, la tolerancia y la compasión. La danza nos enseña la sensibilidad, la conciencia y la atención al momento.
La danza es la manifestación de nuestro estar vivos, es transformación. La danza encuentra el alma, acerca al cuerpo a una dimensión espiritual.
La danza nos permite sentir nuestro cuerpo, nos eleva, nos permite ir más allá y llegar a otro cuerpo.
Bailar es participar activamente en la vibración del universo. Sasha Waltz, directora artística del Schaubühne am Lehniner Platz, Berlín.
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