Los hermanos Connor regresan a su casa después de sepultar a su padre, los acompaña el Padre Welsh (Sergio Zurita). Coleman Connor (Andrés Montiel) asesinó a su padre al dispararse por “accidente” la escopeta que tenía en sus manos, Valene Connor (Antonio Vega) es cómplice del “accidente”.
La discusión en grupo es a través de una botella de whisky, interrumpida en solitario por Girleen Kelleher (Sophie Alexander-Katz) con botellas de licor, que les vende de manera clandestina. El odio y el rencor entre los hermanos es patente en la escena, el sacerdote apela a la reconciliación, Girleen roba la atención de los consanguíneos.
El excelente texto Martin McDonagh se desborda en el escenario, los personajes son sólidos y bien estructurados desde la dramaturgia del autor. El oeste solitario es una comedia de negra que provoca la carcajada y la reflexión; las emociones negativas mueven a los personajes que son interpretados de forma magistral por este grupo de actores. Cabe destacar el duelo de actuación entre Andrés Montiel y Antonio Vega. 




